Celulosa Argentina atraviesa una nueva etapa de dificultades financieras que impacta directamente sobre sus trabajadores. La empresa pagó solo la mitad de los salarios correspondientes a agosto a los empleados de su planta de Capitán Bermúdez, Santa Fe, luego de haber planteado inicialmente abonar apenas el 30% de las remuneraciones por falta de liquidez.
La situación derivó en distintas audiencias ante el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, donde se alcanzó un acuerdo para que los trabajadores cobraran el 50% de sus haberes. El resto del salario quedó pendiente y, según el informe de Data Gremial, los empleados todavía no tienen precisiones sobre cuándo podrán cobrar el monto adeudado.
Celulosa Argentina: por qué está paralizada la planta de Capitán Bermúdez
La planta santafesina lleva alrededor de dos meses con la actividad paralizada. Allí se produce papel tissue, pero la fabricación quedó interrumpida por una combinación de problemas que incluyen dificultades para acceder al gas, falta de materias primas e insumos y las restricciones financieras que atraviesa la compañía.
Entre los inconvenientes mencionados figura el suministro de gas a cargo de Litoral Gas, además de la escasez de madera y productos químicos necesarios para sostener la producción.
La situación contrasta con la de la otra gran planta de Celulosa Argentina, ubicada en Zárate, provincia de Buenos Aires. Después de permanecer también cerca de dos meses sin actividad, esa fábrica retomó la producción durante el último fin de semana. Sin embargo, los trabajadores todavía esperan precisiones sobre la continuidad de la actividad y el pago de las sumas salariales pendientes.
La empresa está en concurso preventivo
Los problemas laborales se producen en medio de un proceso de reestructuración financiera de Celulosa Argentina. La compañía se encuentra actualmente en concurso preventivo, luego del deterioro de sus cuentas y de una fuerte caída de las ventas.
De acuerdo con los últimos estados contables mencionados en el informe, la empresa acumulaba pérdidas por $127.393,6 millones al 31 de mayo.
La compañía había atravesado una etapa de reactivación durante 2025. Aproximadamente un año atrás, el financista Esteban Nofal, a través de Cima Investments, tomó el control del 45,5% de Celulosa Argentina por un valor simbólico de U$S 1 y asumió deudas financieras superiores a U$S 128 millones.
El ingreso del nuevo controlante estuvo acompañado por un desembolso inicial cercano a U$S 15 millones, que permitió reactivar las plantas entre octubre y noviembre de 2025, después de tres meses de inactividad.
Nuevos problemas desde marzo de 2026
La recuperación, sin embargo, no se sostuvo durante todo el año. Desde marzo de 2026 reaparecieron las dificultades vinculadas con el financiamiento y el abastecimiento, que posteriormente derivaron en nuevas interrupciones de la producción.
La situación de Celulosa Argentina también tiene impacto sobre su cadena de proveedores y sobre el mercado papelero. Según afirmaron directivos de la compañía, la empresa representa cerca de la mitad de la producción de papel del país, por lo que la continuidad de las dificultades puede repercutir más allá de sus trabajadores directos.
La situación de los trabajadores
Por ahora, uno de los principales puntos de incertidumbre es el pago de la parte de los salarios de agosto que quedó pendiente. Los trabajadores de Capitán Bermúdez cobraron la mitad de sus remuneraciones después del acuerdo alcanzado ante las autoridades laborales, mientras la planta continúa sin retomar su actividad habitual.
La combinación de salarios adeudados, paralización productiva, falta de insumos y problemas financieros mantiene abierto el conflicto en una de las principales empresas de la industria papelera argentina.